A MEDIA LUZ

PRENSA Y PODER

Escrito por javierastasio 13-02-2009 en General. Comentarios (1)

Uno de los grandes males de los medios de comunicación en España es que apenas se piensa en los verdaderos destinatarios de la información.

Esos destinatarios deberían ser los lectores, los oyentes y los telespectadores. Sin embargo, las portadas se escriben para el poder. Un poder que a veces es político, otras veces es económico y casi siempre fáctico.

Un titular bien colocado puede subir o bajar la bolsa y un comentario malintencionado puede arruinar vidas y haciendas.

No digo con esto que se mienta. Se hace a veces, pero ya se sabe "juicios tengas y los ganes" y pocos se atreven a defenderse en largos y caros procesos.

De eso se aprovechan quienes maquillan la verdad, la deforman o la esconden a gusto del "padrino" de turno.

Ese es el problema: la verdad es única, pero tiene aristas difíciles de tragar para algunos- Por eso se lima, se endulza y se perfuma para que nadie se atragante.

No hace mucho contesté al cuestionario que me propuso una estudiante de periodismo austriaca que preparaba su doctorado. El objetivo era dibujar el panorama de la libertad de expresión en España y se partía de que la libertad estaba en peligro.

Mi opinión era, es y así se lo hice saber la de que la libertad de expresión que peligra no es la de los propietarios de los medios sino la de quienes trabajan para ellos con sueldos bajos y empleos precarios.

También le dije que lo que realmente peligraba era la verdad, como lo demostraba el hecho de que los periódicos publicasen portadas radicalmente opuestas sobre hechos supuestamente demostrables. Estaba viva la "Teoría de la conspiración" y estaba vivo el famoso caso del perborato, pero me temo que resultaba mucho más romántica la historia de una prensa perseguida por el gobierno.

Bien es verdad que el Gobierno, mejor dicho, los gobiernos, porque aquí hay muchos, quizá demasiados, que a cambio de unas frecuencias o unas ayudas son capaces de pintar de azul la yerba si así contentan al que las otorga.

En fin, que esto da para hablar largo y tendido y más de un oyente o un lector de cualquier medio se sonrojaría si supiese del porqué de algunas informaciones.

Pero eso será otro día si así os parece.  

 

LOS VIEJOS COMPAÑEROS

Escrito por javierastasio 13-02-2009 en General. Comentarios (3)

Me han llamado viejos compañeros de la SER, gente que llevas en el corazón aunque no los tengas en la cabeza y, la verdad, es que eso era la SER: material humano tierno y hermoso capaz de fundirse para hacer una empresa muy grande.

Ahora, poco a poco, están quitando los ladrillos que sustentan la empresa para cambiarlos por gente maleable que difícilmente pueda poner en cuestión el día a día. Gente que, desde la falta de seguridad que da la precariedad en el empleo, se conduzca, al menos allí, como si se tratase de autómatas acríticos.

La mediocridad de algunos les lleva a gustar de los mediocres y su falta de fe en sí mismos les exige un amo fuerte y muchos inseguros a los que conducir.

Hasta ahora funcionaban las buenas palabras, el remitir la justicia y las recompensas al futuro, pero lo que han hecho conmigo y con otros les deja con menos crédito del que tienen los banqueros.

En fin, siempre nos quedaran aquellos tiempos en que trabajar allí era un orgullo y, además, divertido. Y nos quedará París.

 

DICKENS EN LA CADENA SER

Escrito por javierastasio 13-02-2009 en General. Comentarios (3)

Aún no llevo diez días de parado y anoche se me heló la sangre por una historia que me contaron.

Cuando se habla de Dickens se le sitúa en la Inglaterra del XIX y, sin embargo, hoy podrí escribir historias como aquel  "Cuento de Navidad" con el que todos hemos dejado escapar unas lágrimas al darnos de bruces con la grandeza y, sobre todo, la miseria humana.

Me contaron el caso de Willy (Su nombre es Guillermo y su apellido muy español). Willy estaba ya en la Cadena SER cuando llegué en 1981. Willy era, y espero que lo siga siendo, un tipo peculiar y entrañable.

Pues bien, salía ayer de un concierto del más maravillosamente depresivo de nuestros músicos, Sergio Makaroff, cuando una amiga me contó el despido de Willy.

Fue la víspera de Nochebuena. En el departamento en que Willy trabajaba estaban de mudanza. A cada uno de los compañeros de Willy se le asignó una mesa, pero Willy no encontraba la suya y nadie sabía decirle cuál era la suya. Me cuentan que cuando llegó la hora de salir y Willy estaba a punto de irse, apareció  la de Recursos Humanos, con qué fina ironía se pusieron el nombre, para pedirle a Willy que esperase un momento porque tenía que decirle una cosa.

Y fue así, a unas horas de la Nochebuena, como le dijeron al bueno de Willy que no volviera más, que sus treinta años en la empresa no le valían el indulto, que ahora tenía que ir a la cola del paro y pegarse otra vez con la vida para no perder la digna jubilación que le esperaba diez años después.

Qué cosas, resulta que Mr. Scrooge no ha muerto vive ahora en Gran Vía, 32. Queda por saber en qué planta tiene su guarida ¿en la sexta? ¿En la tercera? ¿O quizá en la novena?

Si esta historia hubiese ocurrido en otra empresa seguro que la SER la estaría contando.

 

HA SALIDO EL SOL

Escrito por javierastasio 12-02-2009 en General. Comentarios (2)

Hoy he ido a mi oficina de empleo, la que está a dos calles de la tapia del cementerio, y ha salido el sol.

Ha salido el sol por la sonrisa limpia del bahiano que me contaba como dejó su pequeño negocio de zapatería en Brasil para venir a España, donde según un amigo "se ganaba mucha pasta". Cuando llegó se estaba acabando la fiesta y hoy él está en el paro, malviviendo con lo que gana su mujer.

Pero también ha salido el sol por la serenidad de un latino grandullón que se quitaba el frío junto a nosotros, o por el noble silencio de un africano que no entiende de frío ni de mercado.

Han sido mis compañeros de cola quienes me han orientado sobre la estrategia para perder el menor tiempo posible en un trámite necesario, pero humillante.

Luego, dentro de la oficina, me he sentido reconfortado, Me han atendido varias funcionarias que me han tratado con comprensión y yo diría que hasta con cariño.

Se me ha venido a la mente la imagen de esas enfermeras que en la retaguardia de los frentes de la Gran Guerra Europea recogían los pedazos de esos hombres, jóvenes y viejos que los generales ensoberbecidos mandaban a las trincheras como carne de cañón como hoy los grandes accionistas de empresas como la mía mandan a las trincheras del paro, a pesar de que si el frente se rompe es por sus errores.

 

MADRUGADA TRISTE

Escrito por javierastasio 12-02-2009 en General. Comentarios (2)

Hoy hace una semana que me han despedido y por fin he hecho acopio de valor para apuntarme al paro. Sin embargo, como si el destino quisiese burlarse una vez más de mí, he acudido  a la oficina de empleo equivocada.

La que me corresponde está a dos calles de la tapia de un cementerio  ¿Será una metáfora?.

No os extrañe mi despiste, pero es la primera vez en casi treinta años que tengo que recurrir a los servicios de empleo, o desempleo, del Estado.

Eran las ocho menos cuarto de la mañana (la oficina abre a las nueve) y ya esperaban más de cincuenta personas.  Era impresionante y lo más sobrecogedor no era el frío, ni las caras de tristeza. Lo más sobrecogedor era el silencio, Medio centenar de vidas rotas, llenas de problemas,  y ni una palabra

Hasta ahora yo trabajaba como redactor jefe en la Cadena SER, una empresa que he visto crecer y de la que me enorgullecía formar parte.

Es una lástima que hoy no pueda decir lo mismo, aunque mis compañeros siguen siendo los mismos con los que he pasado horas preparando informaciones y programas, temas crudos  y serios y momentos alegres y desenfadados al servicio unos oyentes sin cara que estaban ahí, al otro lado, porque quien trabaja en un medio de comunicación, especialmente para la radio,  tiene que tener muy claro que no lo hace para sus jefes, para quien las más de las veces eres sólo un sueldo que pagar y un problema a la hora de cuadrar el presupuesto (tampoco a mí me cuadraban las horas que debía a mi familia y tiraba “p’alante” y mucho menos trabaja para quienes son dueños de tu empresa porque la han comprado y jamás te van a devolver el trozo de vida que les has dado, porque también creen que lo han comprado.

Mañana lo intentaré de nuevo.